Hoy en día, en una boda que se precie no puede faltar una fabulosa mesa dulce llena de chucherías y detallitos deliciosos. Con una impecable organización y una puesta en escena muy cuidada, Inma diseñó ésta para su prima y me pidió colaboración a la hora de realizar la repostería.
Lo primero era hacer unos Pin y Pon de azúcar vestidos como los novios, Pilar y Pepe (Pin y Pon es como les llaman familiarmente). Para la realización Inma me envió dibujos del vestido y una foto antigua de la boda de su abuela. Una vez hechos los muñequitos en blanco y negro, a la novia le puse espectacular tocado de la novia, que era herencia de su abuela, y los detallitos del vestido que llevaba unas flores doradas en la cintura como podéis ver en la foto.



El resultado: parece ser que no quedó ni una gominola!!!!!
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